La Unidad Penal N°1 de Viedma contará con un Protocolo Sanitario para que los internos e internas del establecimiento puedan recibir visitas.


El Protocolo fue autorizado el 30 de junio por el Ministerio de Salud de Río Negro y aprobado este miércoles por Disposición General del Servicio Penitenciario Provincial en el marco de la situación suscitada por la pandemia del COVID–19 y teniendo en cuenta que  Viedma está en Fase 5, sin casos activos, encuadrada dentro de los parámetros del distanciamiento social, preventivo y obligatorio.

La medida es exclusiva para el Penal de Viedma y permitirá visitas de personas dicha localidad o de otras de la provincia que se encuentren sin transmisión comunitaria.

A partir de ahora se llevarán a cabo los mecanismos para poder efectuar en la Unidad las reformas exigidas por el Protocolo y poder así contar lo antes posible con las áreas adecuadas para poder concretar las visitas.

Desde el Servicio Penitenciario Provincial y desde el Poder Judicial, se contemplaron los impactos negativos que las medidas llevadas a cabo dentro de las Unidades pueden generar en las personas privadas de libertad y en razón de ello se diseñaron acciones de sensibilización al respecto.

En el caso del Penal de Viedma y teniendo en cuenta la fase que atraviesa la localidad respecto a la pandemia, se decidió la reanudación progresiva y paulatina de las visitas bajo estricto Protocolo sanitario para evitar el ingreso y propagación del virus.

La vigencia queda supeditada a la evolución de la pandemia como asimismo al buen comportamiento y acatamiento de sus disposiciones por parte de las personas privadas de libertad y sus visitantes.


Requisitos para los internos y visitantes

En cuanto a los requisitos que deberán cumplirse, cada interno deberá designar una persona que quiera que lo visite e informar sobre la misma a la autoridad penitenciaria.

La persona elegida podrá visitar al interno una vez por mes y no deberá encontrarse dentro de las excepciones establecidas en todas las recomendaciones de los organismos especializados en salud. Es decir, no podrán ingresar, embarazadas, personas con enfermedades del corazón, respiratorias crónicas, diabetes en tratamiento con fármacos, entre otras mencionadas en el Protocolo.

Tampoco podrán hacerlo personas mayores de 65 años ni menores de 18. Las visitas tendrán una duración de una hora y los turnos se brindarán respetándose el orden alfabético de los internos.

Los horarios serán de lunes a viernes 9 a 12 y de 14 a 17, mientras que los sábados y domingos no habrán visitas para poder llevar a cabo tareas profundas de sanitización.

Otro requisito obligatorio y excluyente es el uso de tapaboca o barbijo, al tiempo que no podrá haber contacto físico entre visitantes y los internos.

Las personas que ingresen al Penal no podrán hacerlo con ningún tipo de alimento ni bebida quedando ello para los días ya establecido por Protocolo para la entrega de mercaderías.

En caso de no cumplirse los requisitos, se podrá suspender el sistema de visitas para el total del pabellón.

La persona que visite el Penal deberá presentarse en un lapso no mayor a los 15 minutos de la hora señalada para evitar aglomeraciones y tendrá que firmar, con lapicera propia, una Declaración Jurada relacionada a síntomas y diferentes cuestiones de salud.

Previo a ello, los visitantes deberán formarse una fila, siempre con tapaboca o barbijo puesto, manteniendo el distanciamiento social de 2 metros.

Los visitantes tendrán que higienizarse las manos con alcohol diluido y se les tomará la temperatura con equipo termográfico, prohibiendo el ingreso a quienes registren más de 37,5°. También se prestará atención al conjunto de síntomas que puedan referir en la declaración jurada.

Para poder llevar a cabo las visitas, se dispondrán 3 módulos con mampara divisoria y ventana de policarbonato para evitar el contacto físico.

Luego de cada visita, el personal Penitenciario tendrá 15 minutos entre turno y turno, para higienizar las salas, sanitizando todas las superficies de posibles contacto.