Este fin de semana se llevó a cabo en El Bolsón un emotivo acto en conmemoración de los 15 años del accidente de tránsito ocurrido en el acceso norte de la localidad, una tragedia que se cobró la vida de Juan, Eugenio y Nehuén, tres jóvenes cuya ausencia sigue marcando a la comunidad.
Familiares, amigos y vecinos se reunieron para mantener viva la memoria de los chicos y renovar un mensaje que atraviesa el paso del tiempo: la importancia del respeto en la vía pública y el cuidado de la vida.
“Esto es dar la vida para dejar un ejemplo”
Durante el acto tomó la palabra Cristina, mamá de Juan, quien dejó un mensaje profundo y conmovedor, apelando a la conciencia colectiva y al compromiso social.
“Estos chicos dieron su vida, porque esto es dar su vida, para dejar un ejemplo en la sociedad de cómo se debe cuidar la vida, cómo debemos protegernos entre todos y cómo debemos respetar las leyes y ordenanzas para llevar una vida tranquila en la vía pública”, expresó.
Cristina remarcó que el homenaje no es solo para Juan, Eugenio y Nehuén, sino para toda la sociedad.
“Esto no es solamente por ellos. Es un homenaje para todos nosotros que usamos la vía pública, en cualquier lugar. Y, sobre todo, para que la usemos con respeto”, sostuvo.
En ese sentido, fue contundente al recordar el origen de la tragedia.
“Si la persona que causó esta tragedia hubiese respetado la vida, hoy no estaríamos acá. Con una sola persona que no cumplió, fíjense la tragedia que causó”, señaló ante los presentes.
Mirar al otro y convivir con respeto
Luego, Enrique Schott, papá de Juan, también compartió su reflexión, poniendo el foco en la responsabilidad individual y colectiva.
“Yo lo único que hago es que miremos al otro. Nadie llega solo, no llegó solito”, expresó, destacando el valor de la solidaridad y el respeto como bases de la convivencia social.
Enrique reconoció que los accidentes existen, pero subrayó que muchas tragedias podrían evitarse.
“Si uno respeta mínimamente las normas, se reduce esto, que son muertes atroces e innecesarias. Muchas veces hay dejadez, y esa dejadez es la que nos llevó a estar acá”, afirmó.
Finalmente, recordó que las consecuencias de una mala decisión al volante afectan a muchas más personas.
“Cuando creemos que no pasa nada, sí que pasa. Y es lamentable”, concluyó, enviando un abrazo a todos los presentes.
Un mensaje que sigue vigente
A 15 años de aquella tragedia vial que golpeó a El Bolsón, el recuerdo de Juan, Eugenio y Nehuén se transforma una vez más en un llamado a la responsabilidad, al respeto por las normas y, sobre todo, al cuidado de la vida.
Porque, como se repitió durante el acto, cuando salimos, siempre hay alguien que nos espera.