Incendios en Chubut: dos focos controlados y uno contenido tras semanas de intenso trabajo en el noroeste provincial




                                                    Foto archivo
Aníbal Fernández, jefe de la Brigada de Incendios Forestales del centro Golondrinas, brindó un detallado panorama sobre el estado actual de los incendios que afectaron gravemente al noroeste de la provincia de Chubut, y confirmó que el escenario es alentador tras semanas de intenso trabajo en el terreno y condiciones climáticas favorables.

Fernández explicó que, de los tres grandes incendios que se combatieron en la región, dos ya se encuentran controlados. Uno de ellos es el foco conocido como Primera Cantera, que fue uno de los de mayor magnitud, y el otro el incendio registrado en la zona de la desembocadura de un río. En ambos casos, remarcó que las líneas de control no han sido superadas, no se registran rebrotes desde hace más de dos semanas y se mantiene un monitoreo diario y permanente por parte de las brigadas.


Al referirse al significado de un incendio “controlado”, el jefe de brigada señaló que implica que el fuego no puede propagarse fuera del perímetro ya afectado, más allá de que siempre existan variables meteorológicas a tener en cuenta. “Una vez que se pasa a controlado, el incendio no tendría que salirse de ese perímetro que ya quemó”, explicó, destacando que las lluvias recientes fueron un factor clave para consolidar ese estado, aunque aclaró que el control es el resultado de un trabajo previo sostenido.

En cuanto al tercer foco, ubicado en la zona de Cholila y el lago Rivadavia, Fernández indicó que se encuentra en etapa de “contenido”, una instancia previa al control definitivo. Detalló que este incendio se originó dentro del parque y avanzó hacia el norte, con sectores que se extienden hacia la Laguna Villarino y áreas cercanas a Esquel. Si bien existen líneas de control y recorridas diarias para detectar puntos calientes dentro del perímetro, advirtió que, ante vientos fuertes o temperaturas elevadas, podría haber reactivaciones, motivo por el cual se mantiene una vigilancia constante.

Consultado sobre versiones que indicaban que el fuego había puesto en riesgo directo a Esquel y al río Percy, Fernández fue claro al señalar que no hubo tal situación. Afirmó que, gracias al despliegue de más de un centenar de combatientes y al trabajo coordinado en el terreno, no se registraron riesgos concretos para la ciudad ni para las zonas pobladas cercanas.

El jefe de la brigada recordó que estos incendios llegaron a consumir más de 60 mil hectáreas y sostuvo que, si bien la lluvia y la humedad ayudan a disminuir las probabilidades de reactivación, el combate y el control del fuego son el resultado del esfuerzo humano. Actualmente, continúan trabajando alrededor de 60 personas en tareas de monitoreo y enfriamiento, con apoyo de brigadistas de Neuquén y Río Negro, además de recursos propios de las distintas bases provinciales.

Fernández destacó especialmente el trabajo conjunto realizado durante la emergencia, subrayando el aporte de brigadistas, bomberos voluntarios, vecinos y voluntarios de distintas localidades de la Patagonia. “Fue un conjunto de todos, cada uno aportó su granito de arena para combatir un incendio enorme”, expresó, y valoró la solidaridad de las comunidades que colaboraron en los momentos más críticos.

Finalmente, señaló que tras esta experiencia se evalúa avanzar en instancias de capacitación y coordinación, especialmente en temporada baja, para mejorar protocolos y reducir riesgos en futuros eventos. Si bien se registró un accidente con un voluntario que sufrió quemaduras y debió ser derivado a Trelew, remarcó que, dadas las dimensiones del incendio, no hubo accidentes graves, y reiteró que, aunque la lluvia fue una aliada clave, “el incendio no lo apagó la lluvia: lo apagaron los combatientes”.











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